Honduras

En 1956, ciento veintitrés años después de comenzada la fundación, la congregación llegó para establecerse en Honduras, América Central. Las hermanas de la Provincia de San Luis, en Missouri, Estados Unidos respondiendo a la invitación de los padres y hermanos Jesuitas que unos años antes se habían establecido en el norte de Honduras y que para responder a la necesidad de educación en El Progreso, Yoro, habían comenzado un colegio y escuela. Las hermanas que llegaron comenzaron la labor educativa tanto en la escuela San José, como en el Instituto San José, durante seis años. También en el trabajo pastoral de la parroquia en barrios y aldeas.

Desde entonces, las Hermanas Educadoras de Notre Dame hemos convivido con el pueblo hondureño, no sólo en El Progreso, Yoro, sino también desde allí hemos ido a varios otros lugares respondiendo a las necesidades presentadas.  Necesidades respondidas por medio de una variedad de acciones educativas, fuesen escolarizadas o alternativas, proyectos de desarrollo integral, y la participación en la pastoral parroquial y vicarial.

Los otros lugares de Honduras donde hemos caminado con el pueblo hondureño son: La Lima y Puerto Cortés, en el departamento Cortés, Guaymaca en el departamento de Francisco Morazán, Sulaco, San Antonio y Urraco, en el departamento de Yoro, el Campamento de Refugiados Salvadoreños en Mesa Grande, en San Marcos de Ocotepeque. Sin establecer oficialmente casas, hermanas han prestado servicio en Tegucigalpa, en Francisco Morazán, Juticalpa en el departamento de Olancho y San Pedro Sula, Cortés.

La historia en Honduras también incluye el acompañamiento a los refugiados retornando para repoblar y reconstruir sus comunidades, específicamente en las comunidades en La Ceiba y Las Vueltas en el departamento de Chalatenango en El Salvador.

Actualmente estamos presente en El Progreso, Yoro y en el Municipio Indígena Lenca de San Francisco de Opalaca en el departamento de Intibucá.

En el Progreso, Yoro, nuestra participación está en:

-El Instituto Notre Dame con sus modalidades presencial (1962) y educación a distancia (1998) y la recién comenzada (2015) Escuela Bilingüe. Por medio de los diferentes programas de formación escolarizada respondiendo a necesidades de educación de la niñez y juventud. Siempre con la convicción que impulsó a nuestra fundadora de que “con educación y valores cristianos la sociedad puede ser transformada”.

Centro de Retiros Notre Dame, un espacio disponible para eventos espirituales y de formación en general. Desde allí también se camina con proyectos dirigidos a la formación integral de la mujer y enlace de redes con otras organizaciones trabajando en la potenciación del rol de la mujer y sus derechos en la sociedad, y se da seguimiento a proyectos sociales surgidos en la eventualidad del Huracán Mitch en 1998.

– Los programas del Comité Progreseño para la protección al menor, COPPROME, que con sus modestos proyectos busca construir nuevas oportunidades y esperanza para niñas, niños, adolescentes y jóvenes. Los esfuerzos también van dirigidos a trabajar en la prevención de situaciones de riesgo y ser una voz rompiendo la indiferencia de la situación de vulnerabilidad de los niños y niñas en nuestra sociedad.

– Colaboración en otros proyectos sociales y de atención a necesidades urgentes, especialmente en el área de salud.

En San Francisco de Opalaca:

Nuestra presencia y acompañamiento se da la pastoral parroquial, y en la pastoral social con acciones y proyectos que abran o potencien el desarrollo social integral de la comunidad. Teniendo una variedad de manifestaciones, todas estas acciones tienen como enfoque “acompañar a la persona en el desarrollo de su potencial” y en el fortalecimiento de ser sujeto de su historia rompiendo la postergación y la falta de oportunidades en las que históricamente han sido mantenidos.